«Haz clic aquí» y «guía completa de SEO técnico» pueden llevar exactamente al mismo enlace, pero para Google no significan lo mismo. El anchor text (texto ancla) es, precisamente, el texto visible y clicable de un enlace, y aporta contexto sobre de qué trata la página a la que apunta.
Qué tipos existen
Exacto: coincide literalmente con la palabra clave objetivo («consultor SEO Madrid»). Parcial: incluye la palabra clave junto a otras palabras («un buen consultor SEO en Madrid puede ayudarte»). De marca: usa el nombre de la marca o web como texto del enlace. Genérico: frases como «haz clic aquí» o «más información», que no aportan ningún contexto real. De URL desnuda: se muestra la propia dirección web como texto visible del enlace.
Por qué Google lo usa como señal
El anchor text ayuda a entender de qué trata la página enlazada, casi como una etiqueta puesta por un tercero externo, que suele considerarse más objetiva que la que la propia página se pone a sí misma. Un enlace con anchor «receta de tarta de manzana» hacia una página apunta con bastante fuerza a que esa página trata precisamente sobre eso.
El equilibrio que conviene buscar
Un perfil de enlaces con anchor text exacto de forma masiva y repetitiva, en lugar de variado y natural, es precisamente uno de los patrones que Google identifica como señal de manipulación deliberada del posicionamiento. Un perfil natural combina anchors de marca, genéricos, parciales y exactos, sin que ninguno domine de forma desproporcionada sobre el resto.
Un descuido habitual en el enlazado interno
Enlazar siempre con «haz clic aquí» dentro de la propia web, en lugar de con un texto descriptivo relacionado con la página de destino, desaprovecha una señal SEO gratuita y sencilla de aplicar. Cambiar ese hábito por enlaces internos con texto descriptivo suele mejorar, sin apenas esfuerzo, cómo Google entiende la relación entre páginas del mismo sitio.