Cuando alguien enlaza a una web sin añadir ninguna instrucción especial en el código, ese enlace transmite, por defecto, una señal de confianza hacia la página de destino. Ese comportamiento estándar es lo que se conoce como dofollow: el tipo de enlace «normal», sin ningún atributo que le indique a Google que no debe seguirlo ni transferir autoridad a través de él.
Por qué no existe realmente un atributo «dofollow»
A diferencia de nofollow, que sí es un atributo explícito que se añade al código de un enlace, «dofollow» no es una etiqueta que se escriba en ningún sitio: es, simplemente, la ausencia de la etiqueta nofollow. Cualquier enlace que no lleve esa marca especial se comporta por defecto como dofollow, siguiendo el comportamiento original y más básico de un hipervínculo en la web.
Por qué es precisamente lo que se busca al conseguir un backlink
- Un enlace dofollow desde una web relevante y de calidad transmite autoridad SEO real hacia la página enlazada.
- Es la base sobre la que se construye buena parte del posicionamiento orgánico: Google interpreta estos enlaces como votos de confianza genuinos entre webs.
- Cuando una estrategia de linkbuilding busca conseguir enlaces, normalmente busca específicamente enlaces dofollow, ya que los nofollow aportan mucho menos valor de posicionamiento.
Un matiz importante: no todos los dofollow valen lo mismo
Que un enlace sea técnicamente dofollow no lo convierte automáticamente en valioso: un enlace dofollow desde una web de muy baja calidad o poco relacionada temáticamente aporta bastante menos que uno desde una fuente relevante y con autoridad reconocida en el sector. El atributo dofollow es una condición necesaria para transmitir autoridad, pero no la única variable que determina el valor real de ese enlace.
Cómo comprobar si un enlace recibido es dofollow
Inspeccionando el código HTML del enlace en la página de origen, o usando herramientas SEO especializadas (Ahrefs, Semrush) que clasifican automáticamente los enlaces de un perfil de backlinks según sean dofollow o nofollow, facilitando el análisis sin tener que revisar el código manualmente enlace por enlace.