Un mismo texto, accesible desde tres URLs distintas de una misma web, no confunde a una persona que llega por cualquiera de ellas, pero sí puede confundir a Google sobre cuál de las tres merece posicionar. El contenido duplicado es precisamente eso: texto idéntico o muy similar que aparece en más de una URL, ya sea dentro del mismo sitio o entre webs distintas.
Duplicado interno frente a duplicado externo
El duplicado interno ocurre dentro de la misma web: variantes de URL por filtros de producto, versiones con y sin «www», contenido paginado que se repite. El duplicado externo ocurre cuando el mismo texto aparece en dominios distintos, ya sea por contenido sindicado legítimamente, por scraping (copia no autorizada) o por descuido al reutilizar textos de fabricantes en fichas de producto de varias tiendas distintas.
Por qué no siempre es una penalización, aunque lo parezca
- Google no suele penalizar directamente por contenido duplicado en el sentido de castigar activamente el sitio, salvo en casos de manipulación deliberada.
- El problema real suele ser de «canibalización»: Google tiene que decidir cuál de las versiones duplicadas mostrar, y puede no elegir la que el propietario del sitio prefería, o repartir la autoridad entre varias sin concentrarla en ninguna.
- El caso más grave es el scraping masivo de contenido ajeno sin ningún valor añadido, que sí puede generar problemas serios de calidad percibida del sitio.
Soluciones técnicas habituales
La etiqueta canonical, indicando cuál es la versión «oficial» entre varias similares. Redirecciones 301 cuando una de las versiones duplicadas ya no debería existir de forma independiente. Y la etiqueta noindex para versiones que deben existir técnicamente pero no deben aparecer en resultados de búsqueda, como ciertas páginas de filtros en un ecommerce.
El caso habitual en tiendas online
Usar literalmente la descripción del fabricante en la ficha de producto, la misma que decenas de otras tiendas también están usando, es de las causas más frecuentes de contenido duplicado a nivel externo. Reescribir esas descripciones con un enfoque propio, aunque suponga más trabajo, ayuda a diferenciar cada ficha de producto frente a la competencia que simplemente copia el texto del fabricante sin ningún cambio.