Cualquiera podía, hace años, dejar cientos de comentarios con enlaces en blogs ajenos únicamente para ganar autoridad SEO artificial, sin que el propietario de esos blogs pudiera hacer mucho al respecto. El atributo nofollow nació precisamente para frenar ese problema: una instrucción que se añade a un enlace para indicarle a Google que no debe considerarlo un voto de confianza ni transferir autoridad a través de él.
Dónde suele aparecer este atributo por defecto
- Comentarios de blog, donde cualquier visitante puede dejar un enlace sin ningún control editorial previo.
- Contenido patrocinado o publicidad, ya que Google exige marcar estos enlaces para no considerarlos un respaldo orgánico genuino.
- Foros y wikis abiertos, cuyo contenido lo genera la propia comunidad de usuarios sin supervisión estricta.
- Perfiles de redes sociales, que aplican nofollow por defecto a los enlaces que incluyen sus usuarios.
Los matices que Google introdujo con el tiempo
Además del nofollow clásico, Google añadió atributos más específicos: sponsored, pensado para enlaces patrocinados o de pago, y ugc (user generated content), pensado para enlaces dentro de contenido generado por usuarios, como comentarios. Los tres comparten la lógica de fondo de no transmitir un respaldo editorial pleno, aunque Google los trata con matices ligeramente distintos entre sí.
Por qué no siempre significa «sin ningún valor»
Durante años se asumió que un enlace nofollow no aportaba absolutamente nada al SEO. Google ha matizado esto, indicando que puede usar estos enlaces como una señal más dentro de su algoritmo, aunque con menos peso que un enlace dofollow. Un enlace nofollow desde una fuente muy relevante puede seguir aportando cierto valor indirecto (tráfico de referencia, visibilidad de marca), aunque no transmita autoridad SEO de la misma forma que uno dofollow.
Por qué un perfil de enlaces natural incluye ambos tipos
Un perfil de backlinks compuesto exclusivamente por enlaces dofollow, sin ningún nofollow entre ellos, puede resultar sospechoso a ojos de Google, ya que no refleja el comportamiento habitual y natural de la web, donde ambos tipos de enlace conviven de forma normal. Un perfil equilibrado, con una mezcla razonable de ambos, suele percibirse como más orgánico que uno artificialmente uniforme.