El cursor se mueve hacia la barra de direcciones, señal de que alguien está a punto de cerrar la pestaña o cambiar de web. Justo en ese instante, aparece una última oferta o un recordatorio. Eso es exit intent: una tecnología que detecta el movimiento del ratón hacia el borde superior de la pantalla (el gesto típico antes de cerrar o cambiar de pestaña en escritorio) para mostrar un mensaje justo antes de perder a esa persona.
Cómo funciona técnicamente, y su limitación evidente
El sistema rastrea la velocidad y dirección del movimiento del cursor, activando el pop-up cuando detecta ese patrón característico de salida inminente. Funciona bien en escritorio, donde existe un cursor visible que seguir; en móvil, sin ratón, la detección de intención de salida exige otras señales (como intentar volver atrás) mucho menos fiables y precisas.
Mensajes habituales que suelen mostrarse
- Un descuento de última oportunidad, aplicable solo si se completa la compra en ese momento.
- Recordatorio del contenido del carrito, por si el abandono fue simple distracción y no rechazo real.
- Oferta de suscripción a newsletter, capturando al menos un contacto aunque no se produzca la venta inmediata.
- Encuesta rápida preguntando el motivo del abandono, información valiosa incluso sin recuperar esa venta concreta.
Por qué su efectividad depende mucho del timing y la moderación
Mostrarlo en cada visita, a cada persona, sin ningún límite de frecuencia, acaba generando el mismo cansancio que cualquier interrupción repetida en exceso. Limitar su aparición (por ejemplo, una vez por sesión, y no a quien ya ha comprado antes) mantiene la técnica efectiva sin convertirla en un obstáculo permanente y molesto para cualquier visitante recurrente.