La identidad visual y la página web del municipio estaban completamente vinculadas a La Mítica de Radona, la histórica prueba de BTT que durante años dio a conocer la localidad.
Tanto el logotipo como el diseño del sitio web habían evolucionado alrededor del evento, dejando en un segundo plano la identidad del pueblo y ofreciendo una experiencia visual desactualizada.
Con la desaparición de la carrera, surgió la oportunidad de redefinir la presencia digital del municipio, conservando el legado de La Mítica de Radona como parte de su historia, pero construyendo una plataforma centrada en la identidad, la memoria y el patrimonio de la localidad.
Se desarrolló una nueva identidad visual en la que el girasol, mascota y símbolo del municipio, pasó a ocupar un lugar protagonista dentro del logotipo, dotando a la marca de una personalidad propia y atemporal.
Paralelamente, la página web fue rediseñada por completo, renovando su estructura, su experiencia de usuario y su lenguaje visual. La antigua combinación de negros y rojos dio paso a una interfaz más luminosa, con predominio del blanco y una paleta en verdes y amarillos dorados inspirada en el paisaje y la nueva identidad.
El nuevo sitio web se concibió como un archivo vivo de la historia del pueblo, incorporando un espacio dedicado a recopilar fotografías antiguas de familias, fiestas populares, cuadrillas de amigos y momentos que forman parte de la memoria colectiva del municipio.
Al mismo tiempo, La Mítica de Radona conserva su propio espacio dentro de la web como homenaje a una prueba que marcó una etapa importante en la historia local, permitiendo preservar su legado sin que defina la identidad del municipio en el presente.