Ampliar el logotipo de una marca para un cartel gigante y que se vea pixelado y borroso es uno de los errores técnicos más habituales y evitables en diseño, y suele deberse a confundir dos formatos de imagen muy distintos: vectorial y mapa de bits, cada uno con propiedades técnicas que determinan para qué usos resulta adecuado y para cuáles no.
Mapa de bits (o raster): compuesto por píxeles fijos
Una imagen de mapa de bits (formatos JPG, PNG) está formada por una cuadrícula fija de píxeles, cada uno con un color determinado. Al ampliarla más allá de su tamaño original, esos píxeles se vuelven visibles individualmente, produciendo ese efecto pixelado y borroso tan característico. Es el formato natural de las fotografías y de cualquier imagen con muchos matices de color y detalle complejo.
Vectorial: compuesto por fórmulas matemáticas
Una imagen vectorial (formatos AI, EPS, SVG) no almacena píxeles, sino ecuaciones matemáticas que describen formas, líneas y curvas. Esto permite ampliarla o reducirla a cualquier tamaño sin ninguna pérdida de calidad ni pixelación, porque el sistema recalcula esas formas de nuevo en cada tamaño, en lugar de estirar una cuadrícula fija de píxeles ya existente.
Por qué el logotipo debería existir siempre en versión vectorial
- Un logotipo se usa en tamaños muy distintos: desde un favicon diminuto hasta una lona publicitaria enorme.
- Solo el formato vectorial garantiza que se vea nítido en todos esos tamaños extremos, sin necesidad de crear versiones distintas para cada uso concreto.
- Cualquier imprenta o proveedor profesional debería pedir siempre la versión vectorial de un logotipo, nunca solo un archivo JPG o PNG de baja resolución encontrado, por ejemplo, en una web.
El error habitual de perder el archivo vectorial original
Es sorprendentemente frecuente que una empresa solo conserve el logotipo en formato JPG o PNG, habiendo perdido el archivo vectorial original del diseñador que lo creó. Sin ese archivo fuente, cualquier ampliación grande o modificación posterior del logotipo se complica enormemente, obligando en ocasiones a recrear el diseño completo desde cero.